Cézanne pinta árboles por Olivos trepado al aire. Él es invisible, sus verdes barridos no. Claro lo percibo.
Puede ser que desde el balcón de una nube un avión lo traiga, brocha en mano, disfrazado de gitano.
Miro, no entiendo nada.
Cortázar fotografiaba afiches de anuncios despellejados, amaba las capas, la trama inusitada, la construcción pública.
Pienso: oculto estoy detrás del paso, camina la acera bajo mis pies quietos, pasan los humanos como personajes de Hopper.
Todo puede ser.
Un temblor asfixiado se siente subir del asfalto, es un eco a rezo de adoquines cubiertos, de mateos* que circulan en la memoria de la lluvia, en esta misma calle, de madrugada, cuando nadie se atreve y el progreso se desviste.
Secreto regalo, al conjuro, luego de una senda de luna abierta sobre la superficie del río, desde el espigón, abrazados.
Veo.
Aún así, no entiendo nada.
Comprendido.
Nunca me cansaré de sentir.
Tengo una llama dentro.
RM (texto y foto)
(*Mateo: en Argentina se le dice a un carro descapotable, tirado por un caballo que funciona como un taxi y que tiene dos asientos dobles enfrentados para llevar pasajeros, actualmente se usan para pasear turistas en la zona de Plaza Italia)
Cintas de plata vuelan por la noche, gráciles, los que duermen y viajan, los veo pasar,
Mi brazo es cuna, gladiador, profeta, cuando lo descargo tiembla la tierra, yo la escucho decirme cómo se hace mientras me sostiene de los pies riendo,
Las sendas peatonales no la cosquillan, todos los infinitos de hormigón o asfalto en algún lugar terminan, como hilos inconclusos de una trama irrealizable, fingiendo siempre el hombre, sueña.
Ceñir al tronco de la idea básica de la estructura que se expresa en lo observado.
Espacio es tiempo, no apresures conclusiones, fluye en vez de preguntar.
Todo lo real es aparente, el punto que capturas es una razón en fuga.
La dimensión que buscas no la conoces, no busques, por querer encontrar: no busques, la búsqueda genera ansiedad y la ansiedad retrasa, aleja, antipatiza.
Tú solución es del corazón, de sus redes abiertas con eléctrica alegría destapando sus venas. Esclarecerás, solo con la verdad iluminaras tu hogar amorosamente.
Sabio es quien quiere ver sabiéndose ciego, de raíces.
Solo la verdad trae la paz. Mentir es una torpeza: trae guerras. Las guerras que provocas por no decir toda la verdad, la verdad claramente ¿Valen la pena? Hoy es un día en el que recuperé la paz porque entendí, terminé de entender, porque las verdades llegaron a mi y me hicieron entender. Hoy soy libre.