miércoles, 27 de marzo de 2013

Painter: Monet. Claude-Oscar (1840-1926) Part 14 - 17 paints – Links

 Claude Monet - Flat Bread


 Claude Monet - Flowers and Fruits


 Claude Monet - Flood at Giverny


 Claude Monet - Garden in Bloom at Sainte-Addresse


 Claude Monet - Gare Saint Lazare, Pari


 Claude Monet - Gare Saint Lazare the Train from Normandy


 Claude Monet - Gi


 Claude Monet - Gladioluses


 Claude Monet - The Riverside Path at Argenteuil


 Claude Monet - Grainstacks (snow effect)_1891


 Monet - The Red Kerchief - Portrait of Camille Monet


 Monet - The Rouen Cathedral - Full Sunlight


 Monet - The Red Road near Menton


 Monet - The Seine at Argenteuil


 Monet - The Rouen Cathedral, le portail, temps gris


 Monet - The Studio Boat 1874


Monet - The Thames at Westminster


Painter: Monet. Claude-Oscar (1840-1926) Part 14 - 17 paints – Links 













Poesia: Jose Gorostiza - Borrasca - El Enfermo - Elegia - Links



 Borrasca

Noche, madre sombría,
de nubes negras y relámpagos ágiles,
cuyos gritos de luz al mar doblegan:
Menesteroso de silencio, pido
tres palmos de la orilla
desolada,
de donde pueda regresar sencilla,
como un fuego marino, la mirada.
Nublada debo de tenerla ahora,
mientras el mar castiga sus lebreles,
si tú piensas la angustia de una estrella
- viento del norte la desprende el oro -
y yo, sin los resabios
del camino,
en un beso feliz, añejo vino,
dulce soplo de brisa entre losa labios.
En el mismo sendero son viadores
un límpido crepúsculos de luna
y el pájaro fugaz de la tormenta.
Para un mismo viajero
se divide en jornadas el camino,
porque pasan la aurora y el copo del lucero
vespertino
en un solo sendero.
Noche, madre sombría:
Cuando llegue el minuto negro de mi borrasca,
hazme sufrirlo aquí, junto a la orilla
del agua amarga.
que, si me vienen ganas de llorar,
quiero tener azules las ideas,
y en mis palabras el sonar
de las mareas.



El enfermo

Por el amplio silencio del instante
pasa un vago temor.
Tal vez gira la puerta sin motivo
y se recoge una visión distante,
como si el alma fuese un mirador.

Afuera canta un pájaro cautivo,
y con gota fugaz el surtidor.

Tal vez fingen las cortinas altas
plegarse al toque de una mano intrusa,
y el incierto rumor
a las pupilas del enfermo acusa
un camino de llanto en derredor.

En sus ojos opacos, mortecinos,
se reflejan las cosas con candor,
mientras la queja fluye
a los labios exangües de dolor.

Cuenta la Hermana cuentas de rosario
y piensa en el Calvario
del Señor.

Pero invade la sombra vespertina
un extraño temor,
y en el péndulo inmóvil se adivina
la séptima caída del amor.

Tal vez gira la puerta sin motivo.
Afuera canta un pájaro cautivo,
y con gota fugaz el surtidor.



Elegía
                                                               A Ramón López Velarde

Solo, con ruda soledad marina,
se fue por un sendero de la luna,
mi dorada madrina,
apagando sus luces como una
pestaña de lucero en la neblina.
El dolor me sangraba el pensamiento,
y en los labios tenía,
como una rosa negra, mi silencio.
Las azules cenéforas de la melancolía
derramaron sus frágiles cestillos,
y el sueño se dolía
con la luna de lánguidos lebreles amarillos.
Se pusieron de púrpura las liras;
las mujeres, en hilos de lágrimas suspensas,
cortaron las espiras
blandamente aromadas de sus trenzas.
Y al romper mis quietudes vesperales
lo gris de estas congojas,
las oí resbalar como a las hojas
en los rubios jardines otoñales.
Apaguemos las lámparas, hermanos.
De los dulces laúdes
no muevan le cordaje nuestras manos.
Se nos murieron las siete virtudes,
al asomar
los finos labios del amanecer.
¡Ponga dios una lenta lágrima de mujer
en los ojos del mar!



Poesia: Jose Gorostiza - Borrasca - El Enfermo - Elegia - Links



Poeta mexicano nacido en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, Tabasco, en 1901.
Su vida se repartió entre la literatura y el servicio público. Junto con Xavier Villaurrutia y Carlos Pellicer
fue uno de los miembros más destacados del grupo de los «Contemporáneos », movimiento que trató de
recuperar el carácter universal de la poesía.
Gorostiza representa la tendencia más puramente espiritual, instalada en la belleza formal y el simbolismo.
«Canciones para cantar en las barcas » y «Muerte sin fin », son sus obras más representativas.
Falleció en 1973.

Links



lunes, 25 de marzo de 2013

Music: Victoria Spivey and Louis Armstrong 1929 - How do They Do It




Victoria Spivey and Louis Armstrong
1929
How do They Do It


Have you ever had a feeling that someone would come out leadin' you?
If you had it's not so bad unless you found that it is all untrue

Take a good girl to keep her man, some can't do it, others can
I'm no chump but I would jump if I could find someone that's not unlike me too

Oh when the river runs, flowers are bloomin' in May
And if you get good business, how do you do it that way?

Streetwalkin' women, they are happy and gay
But I'm never happy, how do you get that way?

I want a man to be near, because he bring good care
But the men don't like me, they don't seem to care

Now they can come and go, to and fro every day
But I can't make 'em like me, how do you do it that way?

Now if you want somethin' good, you mustn't knock on wood
Just get a good man to look up under your hood

And when the rooster and the hen go to the barn to play
Oh the hen has chickens, how do they do it that way?

source: http://www.lyricsondemand.com




Music: Victoria Spivey and Louis Armstrong 1929 - How do They Do It


 
 

Poesia: Maurice Maeterlinck - Lo busque treinta años. hermanas... - Y si el retornara un dia... - Links



Lo busqué treinta años, hermanas...

Lo busqué treinta años, hermanas,
     ¿Dónde se escondió?
Y marchó treinta años, hermanas,
     y siempre me huyó.

Yo marché treinta años, hermanas,
     Ya no tengo paz!
El estaba en todo, ¡oh hermanas!,
     Y ya no está más. ..

La hora es triste, muy triste, hermanas;
     Desnudáos los pies;
Ya la noche muere, ¡hermanas!
     Yo muero a mi vez...
Bien jóvenes sois, hermanas;
     Mi bastón tomad,
E id lejos, muy lejos, hermanas,
     Y siempre buscad...
Versión de Edmundo Bianchi



Y si él retornara un día...

Y si él retornara un día
¿Qué le habría de decir?
-Que lo esperó el alma mía
Hasta la hora de morir.

¿Si él cree mi respuesta vana
Y me pregunta algo más?
-Háblale como una hermana,
Porque ha de sufrir, quizás...

Tal vez que le diga, exija,
Dónde, entonces, estarás.
-Entrégale esta sortija
y nada responderás.

Si ve la sala desierta
¿Qué le diré a su estupor?
-Muéstrale la puerta abierta
y sin luz el velador.

Pero entonces, dolorido,
Dirá si te vi morir. ..
-Dile que yo he sonreído,
Para no hacerlo sufrir...

Versión de Edmundo Bianchi




Poesia: Maurice Maeterlinck - Lo busque treinta años. hermanas... - Y si el retornara un dia... - Links 


 


Poesia: Margaret Atwood - La muerte de un hijo ahogado - Luna nueva - Resurreccion - Biografia con links




La muerte de un hijo ahogado
(Segundo diario: 1840-1871)

Él, que llegó con éxito tras navegar el río peligroso
de su venida al mundo,
se ha vuelto a ir

a un viaje de descubridor
por este territorio en el que yo he vagado
sin llegar a tocarlo, a hacerlo mío.

Sus pies se resbalaron de la orilla,
y a él se lo llevaron las corrientes;
lo arrastró la crecida entre hielos y árboles

y se ha perdido en un lugar lejano,
la cabeza como una batisfera;
miró con las pequeñas burbujas de sus ojos

como un aventurero temerario
por un paisaje más raro que Urano
que todos conocemos y que algunos recuerdan.

Fue un accidente; se quedó sin aire
y, como un corazón, cayó en el río.
El cuerpo, que era seña

de mis planes y mapas del futuro,
lo sacaron del fondo con ganchos y con palos
entre los troncos que al flotar chocaban.

Era la primavera, el sol aún brillaba
y la hierba incipiente ganaba solidez;
la claridad alumbraba los surcos de las manos.

Estaba fatigada por las olas de aquel largo viaje.
Pisé la tierra firme. Las velas de aquel sueño
se vinieron abajo, destrozadas.

                             En esta tierra él
                             es mi bandera.


Versión de Lidia Taillefer y Álvaro García
Pre-textos/ Poesía  1991



Luna nueva

La oscuridad espera aparte desde cualquier ocasión que surja;
como la pena, siempre está disponible.
Ésta es sólo un modelo,
el modelo en el que hay estrellas
sobre las hojas, brillantes como clavos de acero
e incontables y sin que se las haga caso.

Caminamos juntos
sobre hojas muertas
húmedas en la luna nueva
entre las rocas nocturnas amenazadoras
que serían de un gris rosado
a la luz del día, roídas y suavizadas
por el musgo y los helechos, que serían verdes
en el olor mohoso a levadura fresca
de árboles que enraízan, la tierra devuelve
lo mismo a lo mismo,

y cojo tu mano, que tiene el aspecto que tendría
una mano si de veras existieras.
Deseo mostrarte la oscuridad
que tanto temes.

Confía en mí. Esta oscuridad
es un lugar al que puedes entrar y sentirte
tan seguro como en cualquier otra parte;
puedes poner un pie delante del otro
y creer a los lados de tus ojos.
Memorízalo. Lo sabrás
de nuevo cuando te corresponda.
Cuando la apariencia de las cosas te haya abandonado,
todavía tendrás esta oscuridad.
Algo propio que puedes llevar contigo.

Hemos llegado al borde:
el lago entrega su silencio;
en la noche exterior hay un búho
cantando, como una polilla
en la oreja, desde la costa lejana
que es invisible.
El lago, vasto y sin dimensiones,
repite todo, las estrellas,
las piedras, a sí mismo, incluso la oscuridad
en la que puedes caminar
hasta que se convierta en luz.
 


Otros posibles pensamientos desde debajo de la  tierra
Abajo. Enterrada. Puedo oír
risas leves y pasos; la estridencia
del cristal y el acero

los invasores de quienes tenían
el bosque por refugio
y el fuego por terror y algo sagrado

los herederos, los que levantaron
frágiles estructuras.

Mi corazón enterrado por décadas
de pensamientos anteriores, reza todavía

Ah derriba este orgullo de cristal, babilonia
cimentada sin fuego, a través del subsuelo
reza a mi inexpresivo fósil Dios.

Pero se quedan. Extinguida. Siento
desprecio y, sin embargo, pena: lo que los huesos
de los grandes reptiles

desintegrados por algo
(digamos por el
clima) fuera del ámbito
que su simple sentido
de lo que era bueno les trazaba

sentían cuando eran
perseguidos, enterrada entre los suaves inmorales
insensibles mamíferos deshechos.


Versión de Lidia Taillefer y Álvaro García
Pre-textos/ Poesía  1991




Resurrección

Veo ahora veo
ahora no veo

la tierra es una ráfaga en mis ojos

ahora oigo

                         el crujido de la nieve

los ángeles que escuchan sobre mí

                          cardos resplandecientes de aguanieve
                          acumulada

esperan el momento
de elevarme
hasta el sol
con pilares, la última ciudad

                          o torres vivas

aún sin levantar
cuyas piedras latentes reposan rodeando
su fuego sagrado a mi alrededor

                           (pero la tierra cambia con la escarcha,
                            y los que se convierten
                            en las voces de piedra de la tierra
                            también cambian y dicen
                            dios no es
                             la voz del torbellino

                             en el juicio final
                             todos éramos árboles


Versión de Lidia Taillefer y Álvaro García
Pre-textos/ Poesía  1991
 

 






Poesia: Margaret Atwood - La muerte de un hijo ahogado - Luna nueva - Resurreccion - Biografia con links 



domingo, 24 de marzo de 2013

Music: Kevin Coyne - Jackie and Edna - House On The Hill (live1973) - I Want My Crown (live 1973) - Lyrics



Jackie And Edna - Kevin Coyne

You called me Jacky, I called you Edna
Sitting in the green arcade, laughing at the paper hats we've made
The white sea wall, the boarding house
Sitting round the table, your sister, mother, brother and little boy
Now I'm so lonely, just a picture of you
Stuck up in my bedroom, everywhere I go I think of you
Chorus: Why can't we go out darling like we did before?
Life should be ever open, ever open door
Now I'm so lonely, lost and all alone
They say you're married with children of your own.
Called me Jacky, I called you Edna
The white seagulls around, circle breaking, what a sound
The big arcade, the noise inside
Seen you drift down the peer, oh how your grey skirt glides
You know it"s right, it can't be wrong
Just two weeks, one summer, didn't last so very long
Chorus
Called me Jacky, I called you Edna
Now you're gone away, living somewhere, no-one will say
Not a line, a single card, sitting in this lonely room
Don't you know the times are hard
No work at all, no money too
Dreaming, dreaming dreams, lonesome dreams with tales of you
Chorus 



Kevin Coyne - House On The Hill (live1973)

Well I'm going to the house upon the hill , the place where they give you pills
The rooms are always chilled, they're never cosy
Where they give three suits a year and at Christmas time a bottle of beer
And at Easter time the mayor comes round, he's always smiling
Where the old ladies sit by the garden wall and they never hear the bluebird call
Never notice the leaves that fall cause they're all crazy
Where the red bus stands by the great big gate
The red bus that's always late, you know why it's always late
Cause it's always empty

Chorus:
Funny, funny, funny, funny, oh so funny that's it's making me cry
Funny, funny, funny, funny, oh so funny Lord, sometimes I wish I could die.

Now this pagan life is getting me down, my brow is filled with a furl and a frown
My eyelids lower as low as can be but I'm not sleeping
I wander round that Brixton Square with the bottles strewn everywhere
Under tables and under chairs and they're all broken [ From:
Where the big red face of the man on the beat
Says Hey, have you had someting to eat?
Thrusts out his yellow teeth, they're all for biting
Where I don't have a cent and I don't know how I'll pay the rent
I think I'll turn bent and make some money

Chorus

So if you know a way I can go from out of this show you know
You could give me a golden glow but you're not trying
You'd never lift a regular hand, you call me a lazy man
Who on earth will ever understand I'm really trying
So I'm going to the house upon the hill , the place where they give you pills
And where the doctors they don't kill cause they're so friendly
Where the red bus stands by the great big gate
The red bus and it's always late, you know why it's always late
Because it's always empty

Chorus



Kevin Coyne - I Want My Crown (live 1973)



Music: Kevin Coyne - Jackie and Edna - House On The Hill (live1973) - I Want My Crown (live 1973) - Lyrics






Photos - Fotos: Andre Kertesz - Retratos Humanos - Human Portraits - Part 1- Links

André Kértész

 
André Kertész 1894 1985 Luxembourg Garden Paris

 
André Kertész Esztergom Hungary 1916

 
André Kértész Bois de Boulogne 1929

 
André Kértész Alexander Calder  Paris 1929

 
André Kértész Child reading comics

 
André Kértész Carnival

 
André Kértész Clayton peg leg bates Paris 1929

 
André Kértész Colette Paris France 1930

 
André Kértész Colette Paris 1930 

 
André Kértész Elizabeth and Frank T

 
André Kértész Elizabeth and me in Montparnasse

 
André Kértész Elizabeth and me Paris 1931

 
André Kértész Esztergom Hungary 1917

 
André Kértész Las manos de mi madre The hands of my mother Hungría 1919

 
André Kértész Llegint Dona - André Kertész

 
André Kértész Marc Chagall with Family 1933

 
André Kértész 



Photos - Fotos: Andre Kertesz - Retratos Humanos - Human Portraits - Part 1- Links



 




Filosofia: Cioran - El Inconveniente de Haber Nacido - Parte 12 - (De l'inconvenient d'etre ne - 1973)



Toda mi vida he vivido con el sentimiento de haber sido alejado de mi verdadero sitio. Si la expresión «exilio metafísico» no tuviera ningún sentido, mi propia existencia se lo daría.

     *

 Mientras más colmado de dones está alguien, menos avanza en el plano espiritual. El talento es un obstáculo para la vida interior.

     *

 Para salvar de la vulgaridad y la grandilocuencia a la palabra «grandeza», sólo habría que utilizarla a propósito del insomnio o de la herejía.

     *

 En la India clásica, el sabio y el santo se reunían en una misma persona. Para darse una idea de tal logro, hay que pensar, si se puede, en una fusión entre la resignación y el éxtasis, entre un estoico frío y un místico descabellado.

     *

 El ser es sospechoso. ¿Qué decir de la «vida» que constituye su desviación y su deshonra?
     *

 Cuando nos comunican un juicio desfavorable sobre nuestra persona, en lugar de enfadarnos deberíamos pensar en todo lo malo que hemos dicho de los demás, y decirnos que es justo que también se hable así de nosotros. La ironía quiere que no exista persona más vulnerable, más susceptible, menos dispuesta a reconocer sus defectos, que el maldiciente. Bastaría citarle la mínima parte de lo que se dice sobre él para que pierda el control, se desate y se ahogue en su bilis.

     *

 Desde fuera, en cualquier clan, secta o partido, reina la armonía; dentro, la discordia. Los conflictos en un monasterio son tan frecuentes y están tan envenenados como en cualquier sociedad. Incluso cuando huyen del infierno, no lo abandonan sino para reconstruirlo en otra parte.

     *

 La mejor conversión es vivida como un avance. Afortunadamente existen excepciones.
 Me gusta esa secta judía del siglo XVIII en la que se adherían al cristianismo por voluntad de decaer, y también me gusta aquel indio de Sudamérica que, habiéndose convertido también, se lamentaba de tener que ser la presa de los gusanos, en vez de ser devorado por sus hijos, honor que le hubiera sido rendido si no hubiese abjurado de las creencias de su tribu.

     *

 Es normal que el hombre ya no se interese por la religión sino por las religiones, pues sólo a través de ellas podrá comprender las versiones múltiples de su postración espiritual.

     *

 Al recapitular las etapas de nuestra carrera, es humillante comprobar que no tuvimos los reveses que merecíamos y que teníamos derecho a esperar.

     *

 La perspectiva de un fin más o menos próximo excita en algunos su energía, buena o mala, y les sumerge en una furia de actividad. Suficientemente cándidos como para querer perpetuarse por su empeño o su obra, se afanan por terminarla, por rematarla: no pierden ni un momento...
 La misma perspectiva invita a otros a hundirse en el qué-más-da, es una clarividencia estancada, en las irrecusables verdades del marasmo.

     *

 «¡Maldito sea quien en las futuras reimpresiones de mis obras cambie a sabiendas cualquier cosa, ya sea una frase o una sola palabra, una sílaba, una letra, un signo de puntuación!».
 ¿Fue el filósofo, o fue el escritor quien hizo hablar así a Schopenhauer? Los dos al mismo tiempo, y esta conjunción (si se piensa en el pésimo estilo de cualquier obra filosófica) es muy rara. No es Hegel quien hubiera proferido semejante maldición. Ni ningún otro filósofo de primera magnitud, excepto Platón.

     *

 Nada más exasperante que la ironía sin falla, sin descanso, que no le deja a uno tiempo para respirar, y menos para reflexionar, la ironía que, en vez de pasar desapercibida, de ser ocasional, es masiva, es automática, y está en las antípodas de su naturaleza esencialmente delicada. Tal es, en todo caso, el uso que de ella hace el alemán, el ser que, por haber meditado tanto sobre ella, es el menos capaz de practicarla.

     *

 La ansiedad no es provocada por nada; busca darse una justificación, y, para conseguirlo, emplea cualquier cosa, los pretextos más miserables, a los que se aferra después de haberlos inventado. Realidad que precede a sus expresiones particulares, a sus variedades, la ansiedad se suscita, se engendra a sí misma, es «creación infinita», mucho más apta, como tal, para recordar las maniobras de la divinidad que las de la psique.

     *

 Tristeza automática: un robot elegiaco.

     *
 Ante una tumba se imponen las palabras juego, impostura, broma, sueño. Imposible pensar que la existencia sea un fenómeno serio. Certeza de un engaño desde el principio, en la base. se debería escribir en el dintel de los cementerios: «Nada es trágico. Todo es irreal.»

     *

 No olvidaré fácilmente la expresión de horror sobre ese que fue su rostro, el rictus, el espanto, el extremo desconsuelo y la agresividad. No estaba contento no. Jamás he visto a alguien tan a disgusto en su ataúd.

     *

 No mires hacia atrás ni hacia adelante, mira en ti sin temor ni nostalgia. Nadie desciende en sí mismo mientras permanezca esclavo del pasado o del futuro.

     *

 Es poco elegante reprocharle a alguien su esterilidad cuando está postulada, cuando es su forma de realización, su sueño...

     *

 Las noches en que hemos dormido son como si no existieran. Sólo permanecen en nuestra memoria aquellas en que no hemos pegado un ojo: noche quiere decir noche en blanco.

     *

 Para no tener que resolverlas, he transformado todas las dificultades prácticas en dificultades teóricas. Frente a lo Insoluble, por fin respiro.

     *

 A un estudiante que quería saber qué pensaba del autor de Zaratustra, le dije que había dejado de leerlo desde hacía tiempo. ¿Por qué?, me preguntó. Porque lo encuentro demasiado ingenuo...
 Le reprocho sus arrebatos y hasta sus fervores. Demolió ídolos para reemplazarlos por otros. Un falso iconoclasta con visos de adolescente, y no sé qué virginidad, qué inocencia inherentes a su carrera de solitario. Sólo observó a los hombres desde lejos. Si los hubiese visto de cerca, nunca hubiese podido concebir ni ponderar al superhombre, visión extravagante, si no grotesca, quimera o antojo que sólo podía surgir en la mente de quien no tuvo tiempo de envejecer, de conocer el desasimiento, el largo hastío sereno.
 Mucho más cercano encuentro a un Marco Aurelio. No vacilo entre el lirismo del frenesí y la prosa de la aceptación: encuentro mucho más consuelo, e incluso más esperanza, en un emperador fatigado que en un profeta fulgurante.


 VI

 Me gusta esa idea hindú según la cual podemos confiar nuestra salvación a otra persona, a un «santo» preferiblemente, y permitirle rezar en lugar nuestro, hacer cualquier cosa por salvarnos. Es venderle el alma a Dios...

     *

 «¿Acaso tiene el talento necesidad de pasiones? Sí, de muchas pasiones reprimidas.» (Jaubert.)
 No hay un sólo moralista francés al que no se pueda convertir en precursor de Freud.

     *

 Siempre sorprende ver que los grandes místicos hayan producido tanto, que hayan dejado un número tan importante de tratados. Sin duda pretendían celebrar a Dios y nada más. Esto, en parte, es verdad, pero sólo en parte.
 No se crea una obra sin apegarse a ella, sin convertirse en su esclavo. Escribir es el acto menos ascético que existe.

     *

 Cuando velo hasta muy entrada la noche, me visita mi genio malo, igual que le ocurrió a Bruto antes de la batalla de Filipos.

     *

 «¿Acaso tengo el aspecto de alguien que tiene algo que hacer aquí abajo?» Eso es lo que quisiera responder a aquellos que me preguntan sobre mis actividades.

     *

 Se ha dicho que una metáfora «debe poder ser dibujada». Todo lo original y vivo que se ha hecho en literatura desde hace un siglo desmiente esta observación. Pues si algo ha persistido es la metáfora de contornos definidos, la metáfora «coherente». Y la poesía no ha dejado de rebelarse contra ella, hasta el punto de que una poesía muerta es una poesía atacada de coherencia.

     *

 Oyendo el boletín meteorológico, gran emoción a causa de las «lluvias dispersas». Lo cual demuestra que la poesía está en nosotros no en la expresión, por más que disperso sea un adjetivo capaz de suscitar cierta vibración.

     *

 En cuanto formulo una duda, o mejor, dicho: en cuanto siento la necesidad de formular una, experimento un bienestar curioso, inquietante. Me sería mucho más cómodo vivir sin el rastro de una creencia que sin el de la duda. ¡Duda devastadora, duda nutritiva!
     *

 No hay sensación falsa.

     *

 Volverse hacia uno mismo y descubrir un silencio tan antiguo como el ser, más antiguo inclusive.







Filosofia: Cioran - El Inconveniente de Haber Nacido - Parte 12 - (De l'inconvenient d'etre ne - 1973)



 




Desgarradura:



El Inconveniente de Haber Nacido: