Mi amado jardín del Té reacciona al tiempo y se despierta.
Este invierno quemado de dolores se curará en la tibieza de las luces de la belleza de las flores y los frutos.
De la madera brotará la chispa de aserrín y mis costillas se agrandarán, ese animal que amo estará suelto, a su misión.
Perfume de maderas y fressias en el Jardín del Té:
Las tazas correrán clarificando las construcciones.
Dentro de mí corre una película, es un relato, las huellas masticadas que hablan. Hablen, de donde sea que vengan, háganlo.
Con mi respiración limpio el camino de obstáculos, me entrego, disuelto, voy, soy camino.
Mes de la Pachamama.
El 31 de agosto recuerda que ella te lo da todo:
Ofréndale, devuélvele, no la malgastes.
La tierra es la superficie que te sostiene, tus pies, tu casa, tus muebles y hasta tus pistas aéreas están sobre ella.
Por ella somos.
Lo que le des te devuelve, muchas veces por mucho, si le quitas y no le devuelves, te quitará.
Sus leyes son claras y directas.
La Pachamama te invita a abrir tu sensibilidad a ella.
Ablanda las tierras de tus sentimientos, tu carne, tu espíritu, en esas tierras brotan fáciles las semillas, si estás apretado, tus tierras no serán generosas ni hospitalarias;
Liberémonos.
Ella también te enseña eso.
Ricardo Marcenaro
25 de agosto de 2009